Los edificios que andaban

Una vez, en un sueño, me vi dentro de una estructura muy grande de un edificio. No estaba sola, una amiga venía conmigo. Para los que entiendan de construcción, estaba dentro del encofrado de un bloque de pisos, y tenía más así alrededor. Por qué estábamos allí no estaba claro o bien no soy capaz de recordarlo, hace mucho tiempo que no pensaba en este sueño.

Estábamos disfrutando de las vistas cuando nos fijamos en los detalles de las vigas de hormigón: Eran calados y estaban llenos de adornos por donde pasaba la luz. Eran formas irregulares y suaves por los que de pronto empezaron a brotarle ramas y hojas verde claro. Crecían formando espirales y rizos, se iban acomodando a los huecos de los calados. Era precioso de ver, las plantas se movían y rodeaban el esqueleto del edificio. Nosotras nos miramos y sonreímos, porque que aquello era inaudito: estábamos viendo crecer las ramas como a cien veces su velocidad normal y se apoderaban del hormigón, el gris se mezcló con el verde y cobró vida. Tanto fue así, que a los edificios les salieron patas, se elevaron con energía y comenzaron a dar pasos. Saltamos en el primero y caímos sin creernos muy bien lo que pasaba. Los edificios salieron andando y llegaron a una llanura enorme, caminaban serenos pero ágiles ¿Cómo describir el andar de un edificio? Además iban unos junto a otros como una manada y nosotras adaptándonos a los saltos de cada paso, empezamos a saltar de un edificio a otro, solo para ver si podíamos hacerlo, así de cerca estaban unos de otros. La sensación era increíble, muy cerca a pensar que estás volando, los edificios se movían a gran velocidad buscando un lugar fuera del bullicio donde asentarse y crear un nuevo paisaje, uno suyo, vivo y con ganas de seguir creciendo.


Fue bonito compartir ese momento con los edificios vivos. Si tuviera que ponerles un nombre no sabría cuál elegir... ¿Ediverdes? ¿Floraficios? Supongo que lo mejor es llamarlos "Libres".



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