El sueño de la Diosa Ratona
Empezaba en unos grandes almacenes. Estábamos un grupo de amigos y yo tratando de robar en una gran superficie cuando el techo se nos vino encima. Al llegar los servicios de emergencia también llegó la policía, que nos detuvo. Lo siguiente que recuerdo es que nos metían en una cárcel. Era una prisión extraña, con muchas escaleras y estaba hecha de tierra prensada, algunos escalones estaban desgastados. Nos llevaban a todos juntos hasta que teníamos que separarnos en una planta o en un pasillo. Las ventanas de las celdas eran pequeñas y profundas, entraba la luz y teníamos objetos en el alféizar, pero no había barrotes en ellas. Era solo la sensación de que por ahí no podías salir. Llegó un momento en que el deseo de escapar pudo más que la prudencia o el miedo a ser descubiertos, de manera que una noche bajamos las escaleras hasta unas alcantarillas, donde llegamos a unos túneles subterráneos de desagüe. Eran redondos como tuberías y corrían regueros de agua. Todo estaba muy...